¡Hola, queridos amantes de las palabras! Uno de los principales retos del escritor es perfeccionar su estilo y escribir cada día mejor. Para eso, vamos a iniciar una nueva sección dedicada a la ardua tarea de pulir nuestros escritos, detectando todo tipo de trampas y errores habituales que todos cometemos sin darnos cuenta. Por suerte, una vez finalizado el borrador de nuestra obra, podemos ponernos el traje de crítico y empezar a pulir todo lo que chirría. Pero ¿el texto no perderá su esencia? ¡Todo lo contrario! Si lo trabajamos como es debido, solo puede mejorar.
Vamos a empezar con uno de los errores más frecuentes, el abuso de las palabras comodín. No importa su uso mientras escribes tu borrador. Al fin y al cabo, la inspiración es volátil y hay que cazar lo que nos dicta a toda prisa, para no perder la conexión con las musas, pero, una vez cazado el concepto, no estaría de más si sustituimos «Fulanito hizo una cosa en aquel sitio» por «Paco se atracó en el bufé libre del hotel». ¿Me explico?

Si el azar te ha traído hasta esta entrada y todavía no conoces la muleta del escritor, debes saber que en esta web encontrarás todo tipo de recursos para escritores noveles y para todo aquel que desee ampliar su vocabulario o iniciarse en la escritura, y un gran número de infografías y listas de ideas afines, catalogadas por temáticas. Si además quieres estar al día de las novedades que se vayan incorporando a la página, suscríbete y recibirás por correo electrónico todas las actualizaciones. En la misma web, podrás encontrar The writer’s crutch, la versión inglesa de cada infografía.
Si todavía no conoces ninguna de las dos versiones de mi página, te invito a que les eches un vistazo:
¡Nos leemos pronto!


